¿Estás preparado para lo inesperado?

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Basado en el texto de Bill Mcgilton

Estos son los aprendizajes que podemos tener de una historia trágica. ¿Estás preparado para lo inesperado?

En enero de 2008, Patricia recibió la noticia que ninguna esposa desea escuchar, a su esposo, Ángel, le diagnosticaron leucemia. Patricia, Ángel y sus dos hijas tenían una vida plena, viajaban, vivían en la Ciudad de México y contaban con buenos amigos.

Ángel tenía 46 años, antes de casarse vivió en Nueva York y trabajó en Goldman Sachs, tenía una cultura de inversión y conocía de acciones, bonos y otros activos financieros. Patricia era una mujer de negocios que había tenido puestos directivos en importantes compañías internacionales.

Ante la devastadora noticia, ambos decidieron enfrentar el cáncer. Patricia estuvo a su lado durante los siguientes 10 meses, tiempo en el que entraban y salían del hospital. Ella hizo lo mejor para cuidar a su esposo, y él luchó con valentía; sin embargo, la enfermedad avanzó y murió.

Patricia estaba destrozada y, al mismo tiempo, aterrada por todo lo que venía. Perder a alguien amado es una experiencia agotadora emocionalmente; Patricia apenas podía ordenar sus pensamientos.

El problema es que la vida no se detuvo para ella

Tuvo que notificar a las dependencias gubernamentales, hacer papeleo, documentos legales, lidiar con compañías de seguros y pagar las cuentas del hospital y del médico. Las decisiones financieras no desaparecen de un plumazo.

En la mayoría de los matrimonios, uno de los miembros tiende a manejar más las finanzas que el otro. Mientras ella pagaba algunas cuentas y era parte de las decisiones financieras importantes en la vida familiar, Ángel se encargó de invertir el dinero de ambos. Por fortuna, Patricia manejó las finanzas lo suficiente como para tener un conocimiento de la situación. Ángel dejó todo en orden y ella sabía dónde encontrar los documentos y registros.

A pesar de todo, su situación era mejor de lo que vive la mayoría

¿Por qué las personas deberían conocer de seguros?

Recordemos que los programas educativos no tienen una sola clase de finanzas personales desde la primaria hasta la gran mayoría de las carreras universitarias.

Con frecuencia, uno de los esposos desconoce la situación financiera y las cuentas de su pareja, y en un escenario como este, buscar contraseñas y registros es una tarea desgastante. Además, encontrarlas es sólo el primer paso, ella sabía dónde estaba todo, pero no sabía qué hacer con eso.

Patricia no era descuidada, pero incluso con la ayuda de sus dos hijas y amigos se sintió abrumada. Aclarar la situación financiera se volvió una especie de trabajo. A pesar de la ayuda de numerosos profesionales, le tomó más de un año tener las inversiones de la familia en orden. No es una tarea fácil, especialmente bajo tensión emocional. 

Sólo se podía imaginar la presión que debía ser para personas que nunca trataron con papeleo o manejaron dinero. La situación la llevó a buscar libros que la orientaran. Así conoció Driving Solo, una excelente guía para navegar por los aspectos emocionales y financieros de la muerte del cónyuge. 

Miles de personas pierden a sus parejas cada año y, por desgracia, en algún punto del camino es probable que experimentemos lo que Patricia vivió.

Hoy es una oportunidad para pensar a futuro

Si estás leyendo esta historia, es buen momento para pensar en la situación financiera de tu familia. Recuerda que un seguro es una parte fundamental del ahorro y funciona como una inversión. Contáctanos para recibir nuestra asesoría. 

Estos son algunos consejos básicos para prepararse como familia para lo inesperado

Realizar alguno, o todos, los ubicarán en un mejor escenario.

1. Si tu cónyuge se involucra poco en las finanzas familiares, ¡involúcralo!

Pide a tu pareja que conozca la situación financiera de la familia, el flujo del dinero y que realice los pagos de las cuentas recurrentes. Se puede comenzar poco a poco hasta fomentar la idea de invertir. Es importante valorar el interés de la pareja. Siendo realistas, invertir no es para todos, algunas personas no se interesan o su capacidad es limitada; no hay razón para forzarlos. 

Pero si demuestra interés, conviértelo en una actividad amena. Describe por qué algo en lo que has puesto el dinero de la familia es una buena inversión y qué se debe observar en el mercado. La próxima vez que decidan hacerlo, deja que tu cónyuge ejecute la operación.

2. Mantén la información personal, registros de impuestos, cuentas, inversiones y contraseñas al alcance de tu familia.

Asegúrate de que tus seres queridos sepan exactamente dónde está esa información y cómo acceder a ella. No omitas detalles sobre cuentas e inversiones, internet está lleno de historias de personas que pierden a un ser querido y la familia trata con desesperación de descubrir las contraseñas para obtener información importante. No dejes a tu familia luchando, y no asumas que sabrán resolverlo.

3. Agrega detalles que ayuden a tu pareja a entender si se mantienen o se venden las inversiones que tú elegiste

Incluye contactos de personas que puedan asesorar a tu familia sobre el mejor manejo del dinero. Si crees que vale la pena mantener alguna inversión, deja constancia de cuál es y las razones. Especifica circunstancias del mercado que tu familia deba observar y que puedan cambiar la decisión. Divide las inversiones en aquellas que son a largo plazo para que tu cónyuge las mantenga y las especulativas para vender potencialmente. Actualiza tu portafolio una vez al año al menos.

4. Visita a un notario público

Como mínimo redacta un testamento. Solicita que los profesionales analicen tu situación y establezcan un plan para manejar el patrimonio de la familia. Dedica un tiempo para hacer una guía para que entiendan tus intenciones al escribir el testamento. El notario o abogado que elijas puede sugerirte herramientas como fideicomisos que ayuden a tu familia a lidiar con problemas de atención médica y a disminuir los impuestos que probablemente tuvieran que pagar.

Hacer un plan patrimonial es útil para mantener tus activos seguros y puede  proporcionar una protección adicional para ti y tus seres queridos. Además, habrá personas que estén familiarizadas con tu situación y listas para ayudar. Prepárate para revisar y actualizar este plan cada tres o cinco años, o antes, si tu vida o situación financiera cambian.

5. Si eres inversionista y tu pareja no, considera establecer una cuenta con un administrador profesional de inversiones que te dé confianza

Sólo tienes que depositar en esa cuenta una pequeña parte de tu patrimonio, especialmente si tú administras las cuentas. Puedes tener esta cantidad mínima como una reserva y a través de tu testamento dejar las instrucciones para que los recursos se depositen posteriormente a tu partida. Así podrás tener la tranquilidad de que las finanzas de tu familia están sanas y en buena forma para el futuro.

6.Obtén los seguros de vida, gastos médicos y planes de ahorro adecuados

Contacta con tu agente de seguros para conocer los que tienen más sentido para ti. No busques simplemente la póliza más barata, es más importante que una compañía de seguros esté cerca para pagar cuando llegue el momento. Seguros B&C es un buen lugar para comenzar; la asesoría no cuesta nada, solicítala.

Con respecto al último consejo…

Recuerda que la asesoría profesional te ayudará a elegir el seguro que mejor satisfaga tus necesidades. La buena elección de tu agente de seguros puede evitar que pierdas mucho dinero.


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